Si les contara mi historia y les contara quien soy ahora, la mayoría estaría sorprendido al ver cómo logré dejar atrás quien era para transformarme en una persona completamente nueva.

Desde lo físico hasta cómo manejo mis emociones, pude convertirme en quien durante años siempre quise ser.

Creo que el arte de la transformación personal debiese ser inminente a cada persona, porque tenemos un derecho intrínseco a rebelarnos frente a estereotipos que nos siempre nos calzan, para buscar quienes somos realmente y qué nos hace felices.

Es rebeldía con causa porque nos hace vibrar el corazón, y nos hace entender nuestros porqués más íntimos y personales.

Tanto si quieres ser un gran empresario, trabajar en una corporación, criar tus hijos en casa o salirte a viajar por el mundo, es tu deber único ser rebelde y cuidar ese sueño.

Nos matan los sueños desde que somos pequeños con estereotipos, ordenes, y márgenes de como debiese ir evolucionando nuestra vida y los “hitos” que debiésemos alcanzar para lograr la felicidad.

Si tan solo fuera tan fácil como seguir un guion o manual de instrucciones para alcanzar la felicidad, me estaría dedicando a otra cosa y no entregando herramientas a personas que día a día deciden desvincularse de la monotonía impuesta y dibujar sus propios caminos de vida.

¡Rebélate con causa! porque la vida está hecha para lograr sueños!

Sueños que nacen como imaginaciones pero a medida que vas invirtiendo tu emoción y expectativas en ellos, se transforman en objetivos. Te comprometes con ellos cuando desde el objetivo emana un plan: Entonces ya es una meta con acciones concretas y un tiempo estipulado para hacerse realidad.

Rebélate del malestar que te pudiese producir la monotonía o el aburrimiento. Enriquece tu vida con lo que ya sabes que te hace falta.

Sé que muchas veces puede dar miedo reconocer que ya nos incomoda nuestra situación actual, pero más temor pudiese dar que la vida pase sin sacarle provecho y que la insatisfacción sea una impronta implacable que marque todos tus días.

Corre, corre, corre por aquello que la vida te quiere entregar, lucha con garra y sabiendo que mereces lo que anhelas. Pon tu esfuerzo, tus manos y harás tu propio destino sin darte cuenta.

Que no te cuenten un cuento: La felicidad es el estado normal del ser humano.